Los relatos de Avance cultural. “Una persona”. Por José Mayo

Sad rain

Erase una vez una persona. Esta era una persona normal y corriente. Con sus miedos y sus dudas. Sus sueños y aspiraciones. Era una persona que quería más de lo que lo querían. Era una persona tímida y que se frustraba con facilidad. Los años pasaban, crecía, y veía como las personas a su alrededor desarrollaban una personalidad que los diferenciaba mientras que la suya propia lo único que hacía era volverlo más invisible a la sociedad. Era incapaz de destacar o aportar algo. La gente no lo encontraba interesante y cada vez iba perdiendo más y más amigos. Incluso sentía la decepción en su propia familia. Esta persona se proponía mejorar día a día, pero era un continuo fracaso lo que le marcaba aún más.

Quería decir esa frase graciosa que hacía reír a todos antes de que la dijera la misma persona de siempre. Quería saber de que extraño grupo le hablaban y poder compartir un gusto con alguien. Quería dejar de temblar cuando la persona que le gustaba se le acercaba. Quería poder escribir las respuestas correctas en los exámenes, es más, quería entenderlo. Quería saberlo todo. Quería un absoluto conocimiento, porque había llegado a la conclusión que con ese habilidad, la habilidad de la palabra, podría conseguirlo todo. La palabra dominaría a los sentimientos.

Y su deseo se hizo realidad.

Era el primero que hacía el comentario gracioso. Conocía todas las letras de todos los grupos de música. La persona que le gustaba temblaba a su lado por las cosas de las que era capaz de susurrarle al oído. Los exámenes dejaron de ser un problema para él, ya que inconscientemente la respuesta que necesitaba venía a su cabeza como si la hubiera sabido desde siempre.

Con el paso del tiempo dejó de sentirse bien haciendo reír a la gente, por lo que empezó a insultar a todos con tal habilidad y violencia que los demás eran incapaz de responderle. Criticaba los grupos de música o cualquier cosa que los demás disfrutaran ya que parte del disfrute es descubrir, experimentar, y esta persona ya lo sabía todo. De la misma manera que la persona que le gustaba dejo de resultarle interesante. Ante la posibilidad de comerse el mundo se lanzo a la aventura seguro de su éxito. Tenía la mente más prodigiosa del mundo, pero era incapaz de sentir. Conoció a una nueva persona, pero fue tan fácil conseguir estar a su lado, y descubrir que no había nada que esta persona pudiera aportar que se alejó nuevamente. Sin la emoción ni el riesgo que supone entrar en la vida de una persona, sin el miedo a perderla, o la alegría de hacerla feliz, una relación ya no tenía sentido. Consiguió el trabajo de sus sueños, pero ante una empresa con su jerarquía, no era capaz de ser promovido antes de tiempo, aún con su capacidad. Su trabajo no suponía un reto.

Empezó a deprimirse. Por primera vez en mucho tiempo, volvía a sentir. Volvía a sentir frustración con su vida, pero esta vez no podía acudir a un amigo ya que conocía su respuesta de alivio. No podía ir a un psicólogo, ya que sabía la medicación que le recomendaría. Era incapaz de aspirar a descubrir algo nuevo porque ya lo tenía todo.

Se planteó la idea de quitarse la vida. Parte de su mente le instaba a que siguiera adelante. La otra que no. Empezó a sufrir terribles dolores de cabeza ante la idea. No era extraño que empezase a sangrar por nariz y oídos. Fue tal su lucha interna que murió de un derrame a los pocos días.

¿De qué le sirvió tenerlo todo a su alcance tan facilmente si precisamente la lucha por lo que queremos es lo que nos define? Creo que eso fue lo único que su mente no pudo enseñarl

José Mayo
Guionista y escritor

Anuncios

Acerca de tuavancecultural

Dice un viejo proverbio hindú que “un gramo de práctica vale más que cien de teoría” Mi formación académica como bibliotecario y documentalista me ha permitido desarrollar mi carrera profesional en múltiples sectores como, cultura, internet y finanzas, adaptando continuamente mis capacitaciones y conocimientos adquiridos a cada uno de los distintos puestos desempeñados. Mi paso en 2011 por el grupo de comunicación Edicosma me permitió "reengancharme" a las nuevas tecnologías, sector en el que estuve implicado desde 1999 hasta 2001 cuando viví en primera persona la eclosión de internet y la burbuja de las punto.com. En la actualidad, estoy embarcado en tres apasionantes proyectos: En octubre de 2012 me embarqué en Avance cultural, una plataforma que nace con la intención de promocionar la cultura y hacerla cada vez más accesible a todos los bolsillos: conciertos, cine, teatro, exposiciones, bibliotecas digitales y mucho más tiene cabida en Cultura a tu alcance. Diarios de meditación y vida. Mi último (por el momento) proyecto personal iniciado junto a mi amigo e instructor de Yoga, Carlos Moreno. Un espacio donde intentaremos conocernos un poco mejor a nosotros mismos y aprenderemos a afrontar los pequeños retos que nos encontramos en nuestro vertiginoso modo de vida. Yoga, meditación, budismo, zen,etc. Además os descubro mi faceta como masajista de shiatsu.
Esta entrada fue publicada en Relatos y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s